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Me llamo Aida. Soy profesora de Vinyasa, Yin Yoga, y Meditación.
Empecé a practicar yoga hace más de once años con el estilo de Ashtanga. Un estilo muy estructurado y exigente que me enseñó mucha disciplina, pero que con el tiempo también me mostró sus límites. Poco a poco fui entendiendo que la clave no esta solo en la fuerza, sino en el poder de la suavidad. Empecé a explorar el Vinyasa, a fluir con más libertad, y más adelante el Yin, donde el cuerpo se rinde al silencio y la calma. Hoy practico desde ese lugar: con constancia, con dulzura y con presencia.
Te doy la bienvenida a este espacio


¡Hola!
NO SE TRATA DE TOCARTE LOS PIES, SINO DE LO QUE APRENDES EN EL CAMINO HACIA ELLOS.


No importa si llegas a tocarte los pies, si te aguantas sobre la cabeza o si tienes equilibrio. Lo importante en la práctica de yoga es respirar con presencia en cada postura, escuchar al cuerpo, y salir de la esterilla con un poco más de gratitud en el corazón.
La práctica no se mide en logros visibles, sino en la calidad de tu atención, en la suavidad con la que te tratas y en la constancia con la que vuelves, una y otra vez, a ti.
Espero que esto te pueda inspirar a practicar yoga un lugar compasivo y de amor.
Practica con constancia, suavidad y presencia. Lo demás llega solo.

UN ESPACIO DE BIENESTAR MANTENIENDO LOS PIES EN LA TIERRA
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